PROPIAS Y PRESTADAS

"En estos tiempos, lo fundamental para el ser humano es luchar contra el
aburrimiento"
Fernando Savater

jueves, 17 de marzo de 2016

LECHE DE AVENA




No soy muy amiga de la ola de comer "saludable", y de sustituir lo de siempre por una cantidad de cosas raras, que más me parece asunto de moda, que materia para tomar demasiado en serio. Sin embarga, la enorme escasez que afecta en la actualidad el lugar donde vivo, que más se parece a la Alemania de la post guerra, que a un país del Caribe que nada en petróleo, me ha tocado recurrir a los sucedáneos de muchas cosas.

Hace poco, en vista que quedé sin una gota de leche, y yo, en las mañanas, podría morir si no me tomo mi "marroncito", mi imprescindible café negro con su chorrito de leche, me puse a investigar en la red. El caso es que encontré una cantidad de "leches" para consuelo de los  alérgicos, vegetarianos, maniáticos, snobs, faranduleros y entusiastas de la moda ( y alguno que otro que por asuntos de salud, no pueden tomar leche de animal). 

La que me pareció mejor, no solo por lo sencillo del método, sino porque tenía una bolsa de hojuelas de avena en mi nevera (Oh, dichosa fortuna!), fue está.


Según leí, tiene propiedades mágicas: la gente se pone delgada y hermosa, el colesterol desaparece del cuerpo, produce odio al alcohol y al cigarrillo, dan deseos de madrugar y hacer ejercicios, y un largo etcétera.

Personalmente no creo nada de eso, y confieso que, cuando conseguí la tradicional leche de vaca, me tomé a pecho la leche de avena que me quedaba, y continué tomando mi "marroncito" de siempre.
Pongo la receta en mi blog, porque esta leche no es mala, y uno no sabe cuando tendrá que recurrir a ella.

Para hacer esta leche se necesita hojuelas de avena, agua, y pizca de sal; y algunos ingredientes opcionales según el gusto tales como: miel, azúcar, edulcorante; y canela, rayadura de limón,.

Hay dos métodos:

1.- Remojar las hojuelas en agua que las cubra varias horas, o durante la noche.Luego se cuelan los copos, y se llevan a una licuadora o procesador con la pizca de sal y el ingrediente dulce que se desee, con suficiente agua. (es más o menos un litro de agua por una taza de avena). Se mezcla a toda velocidad, luego se cuela con un colador fino.
Esta leche dura en la nevera un par de días.

El otro método:

2.- En un recipiente calentar 6 tazas de agua, 1 taza de avena,  1 rama de canela, rayadura de limón y 1 cucharada de sal.  Se lleva a ebullición, y luego se cocina a fuego bajo por unos 20 minutos. Al enfriar se retira la canela y la rayadura. Se procesa en la licuadora, o se pasa por un colador.

Leyendo....